Los jóvenes son el futuro y si siguen
abandonando los estudios a edades tempranas cada vez habrá un mayor número de
gente joven desempleada ya que los requisitos a la hora de encontrar trabajo
cada vez son mayores. Todo esto influye en los datos del paro en España que
sobrepasa ya la cifra de los 4.000.000 de parados, de los que 500.000 son jóvenes con edades
comprendidas entre los 16 y 24 años.
Observando esta situación en España
debemos intentar buscar soluciones a corto y largo plazo. Hay que buscar
responsabilidades sociales ya que hemos proporcionado a nuestros alumnos
poderes de decisión sobre su propia educación que no les corresponden a su
edad. Un joven de 14 años no puede decidir sobre su futuro educativo, es responsabilidad
de su familia y de la sociedad que le rodea, así como del centro donde estudia.
A fin de evitar y corregir este
absentismo debemos trabajar conjuntamente, la familia, el centro y la sociedad.
La familia debe valorar correctamente la importancia de la educación de su
hijo/a y apoyarle en su trayectoria académica. El
centro debe llevar un control sobre la asistencia a clase del alumno y si el
mismo tiene problemas o carencias educativas debe proporcionarle apoyo tanto
psicológico como a través de refuerzos
escolares o adaptaciones curriculares. La sociedad Debemos apoyar a nuestra
juventud a que estudien y se formen a fin de que el día de mañana sean adultos
responsables, capaces de integrarse dentro de nuestra sociedad.
María
Ortiz Semitiel.
1º Grado de Trabajo Social. Turno Mañana




